Nuestra filosofía

El juego es la mejor manera de que el niño se desarrolle física, mental y emocionalmente. Por eso defendemos que es un derecho que deben disfrutar todos los niños. Cuando juegas con tu hijo y cuando lo dotas de juguetes responsables, le estás haciendo un regalo que te agradecerá toda su vida.

Por eso, aprovecha desde hoy cada día de esta etapa, porque su infancia pasará volando.

Juguetes para cada etapa del crecimiento

Consejos generales

No todos los juguetes gustan a todos los niños. Que al hermano mayor le encantara jugar con construcciones a los 5 años, no quiere decir que al pequeño le vaya a ocurrir lo mismo. Conoce individualmente a cada niño y observa qué le estimula. Los juguetes no tienen sexo: no hay juegos para niños y juegos para niñas. Esos roles por lo general los establecemos los adultos y los niños no son inicialmente conscientes de ellos. Dale a tu hijo lo que le interese, aunque es sabio rodearlo también de otro tipo de juguetes porque podría descubrir nuevos intereses. Menos es más: los juguetes más simples habitualmente ayudan a los niños a desarrollar su fantasía y creatividad. Es probable que algunos juguetes más complejos dejan menos espacio a la imaginación. Establece límites: decirle que “NO” a comprar un juguete un día le ayudará a valorarlo más cuando por fin lo tenga. Así, no es apropiado aportar o retirar juguetes sólo por impulso (para premiar o castigar) o comprarlo por el simple deseo del niño. Es mejor establecer una estrategia de cuántos juguetes se comprarán y cuándo se jugará. Transmite esta información a la familia (abuelos, tíos, etc.). Para el niño, el mejor tiempo de juego será el que pase contigo. Dedícale tu tiempo, interésate por sus habilidades, comparte sus logros, y conoce su “mundo”.

Juguetes a partir de 0 meses

De recién nacido el bebé aún no tiene desarrollada su visión perfectamente: ve ligeramente borroso más allá de los 30 cm y un tanto desenfocado (y algunos expertos dicen que tampoco ven los colores). Los primeros días, por tanto, su conexión con el mundo se realiza principalmente a través de los sentidos del tacto y el oído. Por eso, los juguetes de tacto agradable (tipo peluche) que el adulto le acerca y le aleja de la cara, sobre todo cuando tiene sonidos/canciones que el bebé puede reconocer, le resultan muy estimulantes. También es fácil jugar con ellos a partir de figuras móviles colgantes de colores vistosos, y con juguetes con luces de colores con movimiento. Nunca está de más recordar que en esta fase los elementos que rodean al bebé deben ser totalmente seguros: que no destiñan, de pinturas no tóxicas, de costuras firmes, carentes de pequeños elementos desprendibles que el bebé podría meterse en la boca, etc.
Juguetes para bebés

Juguetes a partir de 12 meses

Admirablemente, en sólo unos pocos meses, el bebé ha aprendido a controlar sus movimientos, a ser más preciso. Ya puede sostener con firmeza los objetos, puede mantenerse sentado e incluso puede desplazarse gateando: ha comenzado su camino hacia la autonomía personal. En este periodo es adecuado empezar a dotarlo de juguetes que le permitan desarrollarse, juguetes que reaccionen a sus movimientos: tentetiesos que rebotan tras sus golpes, muñecos con grandes botones que producen sonido y similares. El niño se sorprenderá descubriendo su poder, lo que su acción provoca en su juguete favorito, y disfrutará -sobre todo cuando el adulto participa de su descubrimiento y lo aplaude- repitiendo el movimiento una y otra vez, perfeccionando así sus habilidades motrices.
Juguetes a partir de 12 meses

Juguetes a partir de 3 años

En esta etapa, la evolución del niño es constante. Ya camina, domina todo su cuerpo y reconoce las formas. Desde hace unos meses ha empezado a hablar, a imitar, a expresarse. Sigue aprovechando los centros de actividades, que aún le entretienen a la par que le ayudan en su progreso: acompáñalo en el desarrollo de juegos de apilar figuras, encajar objetos, encadenar y clasificar estructuras, y otros juegos de construcciones. También puedes empezar a rodearlo de juguetes musicales y vídeos de idiomas. A partir de los 3 años, el niño empieza a ser consciente de su entorno: reconoce nombres y escenas familiares. A partir de ese momento, su curiosidad se disparará, entrando en la conocida frase del ¿Por qué? Además, siente gran necesidad de hacer las cosas por sí mismo y les atrae imitar a los mayores con juguetes que representan, en miniatura, lo que ve hacer a sus progenitores.  
Juguetes para niños de 3 años

Juguetes a partir de 6 años

Al empezar la etapa de escolarización, el niño ha completado su capacidad para comunicarse y se ha iniciado en el mundo de las relaciones sociales. Por eso, desde hace un tiempo jugar en grupo es uno de sus momentos más apreciados. Con seis años y más, el niño comprende ya conceptos como cantidad, espacio y tiempo, y no deja de ampliar sus conocimientos en cuanto a matemáticas, lenguaje, geometría y otras áreas. Su capacidad de concentración aumenta, y ya puede permanecer un tiempo razonable desarrollando una actividad que requiera atención. Por esto, es un buen momento para dotar al niño de juguetes intelectuales sencillos: pizarras magnéticas, juegos de memoria, de idiomas, etc. Y es positivo complementarlos con juguetes más ociosos: muñecos articulados, instrumentos musicales y similares.  
Juguetes a partir de 6 años

Juguetes a partir de 10 años

Esta fase del crecimiento está marcada sobre todo por tres factores:
  1. Su conocimiento crece día a día, y orgulloso de ello, quiere demostrarlo y seguir ampliándolo.
  2. Sus relaciones sociales se estabilizan, empieza a entender la diferencia entre compañeros y amigos.
  3. Ya es capaz de entender las reglas y negociar las normas.
Por eso, es apropiado empezar a introducir en la vida del niño los juegos de mesa, CDs y DVDs de idiomas y/o divulgativos, libros y cuentos adaptados a su edad, juegos de construcción complejos, y juguetes con los que pueda desarrollar su imaginación, crear su historia. Poco a poco, a partir de los 12 o 13 años y conforme va entrando en la etapa de la adolescencia, el niño dejará de sentir interés en el juego. Pero éste ya ha cumplido su función, que es ayudarle a desarrollar habilidades motrices, intelectuales y emocionales, le ha ayudado a reconocer su creatividad, a acercarse al mundo adulto y, a la vez, a definir las áreas del conocimiento en las que tiene mayor facilidad y en cuáles debe esforzarse más.  
Juguetes a partir de 10 años
qualityWPInicio